jueves, 19 de febrero de 2009

¡Se Hizo Justicia!

Hola a todos, de seguro tras estos días de ausencia pensaron que me había muerto o algo así, pues no, me encontraba en cama con una gripe del demonio, deprimida por una fea decepción amorosa y planeando mi venganza contra cierto individuo farsante, la cual lleve a cabo hace un par de días, cuando apenas pude recuperarme. He aquí los detalles de mi sucio plan:

Después de dos semanas de estar saliendo con Héctor (un tipo de 24 años al que conocí en el trabajo de mi hermana), me di cuenta de que el estaba medio raro porque quise llevarle una sorpresa a su casa por el pasado Día de San Valentín y él me imploro que no lo visitara porque sus padres estarían de visita y ellos eran demasiado conservadores para mi gusto. Como pensé que me tocaría enfrentar a dos versiones de mi propia madre, accedí a no visitarlo. Sin embargo, cuando olvido su agenda en mi casa, decidi llevársela porque de seguro se pondría histérico si la llegaba a perder. Pero al pasar por enfrente de su domicilio, me quede con la boca abierta…

Héctor estaba jugando afuera con un niñito de unos tres o cuatro años que lo llamaba “papá” y de repente abrazo a una mujer que le dijo “mi amor”. En pocas palabras ¡era casado!

Eso basto para que el alma se me cayera a los pies y tire la dichosa agenda a la basura. Me encerré en mi cuarto para golpear las almohadas y sacar todo mi coraje. ¡Malditooooo!

Al día siguiente, amanecí con muchísimo catarro y tos, entonces me di cuenta de que la tristeza había bajado mis defensas y me hizo contraer la dichosa gripe que ya andaba rondando por la casa en esos días. A pesar de que recibí buena medicación, tarde un poco en recuperarme, pero utilice mi incapacidad como excusa para no ver a Héctor y planear la forma de hacerle pagar… ¡y vaya que lo conseguí!

El martes, le llame a Héctor para decirle que ya se me había pasado la enfermedad y yo lo invite a comer a un restaurante de lujo como recompensa por no haber pasado juntos el día de San Valentín y el acepto encantado. Me arregle lo suficiente como para lucir “tentadora” (si saben a lo que me refiero) y nos despachamos a un bar-restaurant que se encontraba casi a las afueras de la ciudad. Conversamos un poco y para empezar a fastidiarlo…

“¿Qué tal estuvo la visita de tus padres?”
“Lo normal”
“¿Y que es lo normal? Porque no creo que te hayas puesto a tejer suéteres con tu mamá, ¿o si?”
“No, estuvimos platicando acerca de la graduación de mi hermano Pepe y vimos unos videos caseros de cuando era niño. Me sentí muy raro” dijo riéndose.
“No me extraña, animal. Después de la mentirota que me echaste” pensé mientras apretaba la servilleta en mi mano.


Cuando llego el mesero, yo pedí el plato mas caro del menú, un pedazo del pastel de chocolate mas rico (y caro) que he comido en mi vida además de una botella de un buen vino tinto que no era NADA barato. Hector casi se cae de la silla con mi pedido y trato de persuadirme a pedir otra cosa.

“Mira, yo te recomendaría este cortecito de carne porque me han dicho que ese plato es muy del asco” me susurró de manera discreta.
“Yo tengo mucha hambre y se me antoja comer eso”
“Bueno, ¿Por qué mejor no pedimos una mimosa o un tequila? Porque dices que el tequila es tu preferido”
“Si, pero en casa tengo una botella de tequila y hoy quiero probar algo diferente”
“¿Y el pastel de chocolate?”
“Ya te dije que cuando como chocolate, me pongo bastante caliente” le dije mientras acariciaba su pierna con mi pie. Con eso cayo redondito en mi trampa.
“Me siento un poco mal de tener que hacerte gastar tanto en una cena”
“¡Hipócrita!” fue la única palabra que se cruzo por mi mente “No te preocupes, he estado ahorrando dinero desde el año pasado, así que puedes pedir lo que gustes”


Supongo que de verdad estaba sintiéndose incomodo, porque no pidió mas que una chuletita barata con poca ensalada y nada de postre o acompañantes. Aun así, la cuenta si que iba a ser cara con solo mi propio pedido. Comí como una reina e hice gemidos de gusto cuando saboreé los primeros cinco bocados de mi pastel de chocolate, pero entonces lleve a cabo la segunda fase del plan.

“Creo que tenias razón sobre el guisado. Me siento un poco indispuesta”
“¿Te llevo a tu casa?”
“No hace falta, discúlpame un momento para ir al tocador”


Eso fue lo último que le dije al infeliz porque de verdad fui al baño, pero solo fue para reírme a lo loco y casi morirme por eso. Después de la risotada, Sali a escondidas de ahí y me cole por la puerta trasera, después de salir, me eche a correr como desquiciada. ¡Lo había dejado solo con una cuenta súper alta!

¿Y que paso después? Ayer por la mañana me desperté para contestar el teléfono y casi me dio risa porque reconocí la furiosa voz de Héctor.

“¿Por qué me hiciste eso?”
“Válgame Dios, ¿Qué no te acuerdas? Si bien bonito que estuvo nuestro día especial”
“No te hagas, que me dejaste en problemas por tragar tanto”
“Mira, chulito, a mi nadie me hace sentir mal y puede salirse con la suya. Yo ya he tenido suficiente de imbéciles como tu, como para aguantar mas de ese tipo de trastadas. Ahora, mas te vale dejarme en paz antes de que le diga a tu mujer que te gusta ponerle el cuerno con una ‘tragona’, ¿me oíste?”
“¿Y que paso con mi agenda”
“Yo no se, pregúntaselo al bote de la basura. ¡Adiós!”


No he vuelto a saber de ese infeliz y ahora me regocijo de alegría porque mi sobrino esta a punto de ser papá primerizo. Solo espero que todo salga bien y que no bauticen al retoño con un nombre raro.

¡¡Se cuidan!!

martes, 10 de febrero de 2009

Historias de Telenovela

Todos los que me conocen saben que mi meta en la vida es ser escritora de novelas, pero no muchos saben exactamente de donde saque esta idea. Bueno, pues les contare que cuando yo iba en segundo de secundaria, me daba por escribir historias comicas en las que los protagonistas eramos mis amigos, Mario (mi ex) y yo. Al principio me negue a enseñarselas porque tenia miedo de que se fueran a burlar de mi por tanta payasada que anotaba, hasta que Marcela (una compañera) me atrapo escribiendo y me convencio de leersela a nuestros amigos.

¿El resultado? Todos se murieron de la risa, pero no se burlaban de mi, sino que les hizo gracia las situaciones escritas. Entonces a Marcela se le ocurrio que todos dijeramos "nuestras lineas" y fueron varios dias los que gozamos haciendo eso. Hasta yo me carcajeaba diciendo mi propio dialogo.

Tambien fue en esa epoca cuando participe en un concurso de historias a nivel estatal y la mis fue de las mejores en la escuela. Me senti muy satisfecha conmigo misma cuando la maestra de Español me dijo que ese relato sobre la amistad hecho por mi, habia sido estupenda. Actualmente no se exactamente como la habia escrito porque no me acorde de hacer copias del mismo.

Conforme fui creciendo, me di cuenta de que escribir historias era una habilidad que se me daba muy bien, por otro lado, es bastante entretenido porque es como jugar a ser Dios. Ustedes saben, uno puede hacer lo que quiera con los personajes, hacerles trastada y media, ponerles situaciones vergonzosas, divertidas o tristes, en fin, hay infinidad de opciones.

Aparte del concurso de la secundaria, participe en otro durante la prepa pero creo que mi pésima redacción me impidió ganar. También le entré a la convocatoria de “La Vida no Puede Esperar” que promocionaba la marca de productos de belleza Sedal. Ahí creo que tampoco gane porque la verdad mi vida es bastante patética.

“Ni modo” pensé “A la otra será”

Pues ahora, mi mamá y familiares me están moliendo para que envíe una novela a la convocatoria de “Tu Historia de Telenovela” y a mi no me dio mucho entusiasmo saberlo porque apenitas estoy escribiendo mi segunda novela larga y todavía me encuentro planeando cuidadosamente las escenas que llevara. Mi madre piensa que a mi me valió mandarina la noticia y a cada rato dice de forma sarcástica:

“Um, pues así vas a ser escritora, ¿eh?”
“Es que si la historia se escribe así como así, no va a salir bien y para mi, una historia es factible cuando YO estoy satisfecha con ella”


Y a cada rato salimos con ese tema, nos peleamos y yo me encierro a escribir.

Ahora le echare una buena revisada a la novela porque creo que si no la agarro, se quedara ahí acumulando polvo. Pienso que las novelas son como los bebés: tienes que proporcionarles atención y ver si algo les hace falta para después sentirte orgullosa del resultado final. Ahora que nazca el bebé de mi sobrino, voy a tratar de compartir mi filosofía de vida con él para que pueda darle una vida digna a esa criaturita.

Ay, creo que no venia al caso eso ultimo, pero bueno, da lo mismo.

Mi plan original era graduarme de la prepa y hacer lo posible por entrar a la universidad para estudiar Filosofia, pero el destino no lo quiso asi, y ahora tendre que luchar por mi sueño del modo dificil.

Es como dice Naruto (un personaje de un anime con el mismo nombre que me encanta):

"Si me hubiera rendido, seguramente nadie me hubiera extrañado. Cuando hago lo mejor que puedo y no me rindo, buenas cosas pasan. Si te rindes, tus sueños y todo lo demas ¡Terminan aquí mismo!”

Ahora, si me disculpan, tengo una novela que escribir.

¡Besos!

jueves, 5 de febrero de 2009

Entrevista Cosmo


Tal vez no sea muy entretenido mi post de hoy, pero como me encanta leer la revista Cosmopolitan, decidi resolver esta entrevista que le servira a todos para conocerme mejor (si es que aun dudan de la personalidad que tengo).

Nombre: Evelyn Abigail Cruz Salgado
Apodo: Aby, Firey Girl (en el chat), chiflada.
Mi fobia más rara: El miedo a mi mamá
La parte favorita de mi cuerpo es: Mi cerebro
Lo que más me elogian es: Mi creatividad
Si no fuera escritora seria: criminalista
Lo más vergonzoso que me ha ocurrido ha sido: Que mi mamá me acompañara a un día de campo en la secundaria y haber sido la única con su madre siguiéndole el paso.
No puedo resistirme a: Los chocolates
Desearía ser más: Organizada
Mis amigas se burlan de mi... porque soy muy torpe
Cuando estoy sola en casa: Um… ando ligera de ropa, me tomo un sorbito de tequila y veo la televisión (Afortunadamente para todos, eso no ocurre muy seguido)
Un chico es sexy si: Es un poquito malo
No me resulta atractivo el hombre: Excesivamente celoso y manipulador.
Si abrieras mi bolso encontrarías: lápiz labial, una pluma, pañuelos y una libreta
Un sábado cualquiera me pueden encontrar: chateando o viendo películas de terror.
Mi tipo de cita favorito es: Cenar al aire libre y caminar por un parque de noche, especialmente si hay Luna Llena.
Mi peor hábito es: Comer comida chatarra, faltar al gym, decir groserías o cosas hirientes.
El film que veo una y otra vez es: A Tiempo para Matar (Matthew McConaughey sale guapisimo y heroico en esta peli ^_^)
Nunca saldría con un hombre que: Fumara
Les extrañaría saber que nunca: He estado detrás del volante de un auto, ni siquiera cuando esta apagado.
Creo que mi cuerpo: No es perfecto, pero es real.
Me aterroriza: Las alturas
Cuando estoy sola en casa, me siento: ¡Libre!
Mis amigas siempre dicen que soy: La loca hiperactiva de sensibilidad especial
Me molesta en secreto que digan que yo: No tengo sentimientos
Si pudiera cambiar una cosa sobre mi misma seria: Mi carácter tan fuerte y complicado
No soy tan: Amable como parece
Show de TV a los que soy adicta: House, La Ley y el Orden, Desperate Housewives y Detectives Médicos ademas de una serie "de niños" llamada Naruto ja ja ja ja
Siento debilidad por los chicos: Altos, cómicos y rebeldes
El mejor consejo que me han dado es: Quiérete como eres y defiende tus opiniones
Lo que hubiera querido saber hace 5 años que hoy se de las relaciones es: Los hombres nunca te consentirán tanto como tú los consientes a ellos.
Mi meta un día es: Escribir un libro.
El rumor más loco que he oído sobre mi es: Que me dijeran lesbiana (Maldita Reyna, como te odio por eso)
Me siento insegura de: Mis pechos porque son pequeños
La persona que mas admiro es: Mi hermana Ruth (Waaa, la extraño muchisimo TToTT)
Mi palabra favorita es: Esperanza
El día en que naci cayó en: Martes
Mi flor favorita es: El clavel
Un actor de television con el que he fantaseado es... ¡Hugh Laurie!

domingo, 1 de febrero de 2009

La Lunática en el Tejado

Tal vez cuando lean este post, creerán que se me zafo un tornillo, ó que me la paso haciendo estupideces. Sin embargo, yo quiero compartir esta extraña pero linda experiencia que tuve la noche anterior.

El día de ayer fue muy estresante para mi porque había amanecido con resentimiento hacia mi madre por haberme mandado al carajo cuando le pedí que apagara la computadora (la cual esta en mi habitación) y me dejara dormir. Toda la mañana me la pase viendo películas a lo menso y mi progenitora me molía a cada rato con mis defectos y las contras de tenerme en casa. Nunca le digo nada porque pienso que no viene al caso discutir con ella y porque a lo mejor ella también ya se esta cansando de mi. Pero dentro de mi cabeza había algo que hacia presión y amenazaba con explotar en la más grande bomba de sinceridad brutal que jamás haya dicho alguien. Afortunadamente supe manejarlo y logre calmarme un poquito. Lo único que quedaba ahí era el rencor. Para colmar el asunto, comenzaron a darme unas agruras insoportables y no tenia ningún antiácido a la mano, solo con leche y bastante agua pude solucionar el problema.

Mi instinto me pedía a gritos que hiciera algo para aliviar toda esa tensión o podría enloquecer y arremeter con lo primero que cruzara mi vista. Durante la tarde, pensé y pensé hasta que se me ocurrió una solución medio suicida…

Todas las tardes, mi mamá se toma un vaso de leche y esta vez yo fui la que se lo llevo personalmente. En la bebida había añadido a escondidas una pastilla para dormir que solíamos darle a mi abuelita (q.e.p.d) cuando sufría de insomnio. Espere pacientemente a que hiciera efecto y mi madre se fue temprano a la cama, pidiéndome que no me desvelara demasiado. Cuando finalmente se quedo dormida, de inmediato me prepare una enorme taza de café de olla.

En menos de diez minutos me encontraba en el techo de mi casa y mis únicos ítems eran una frazada, mi iPod y la taza de café antes mencionada. Admito que no fue nada fácil hacerlo porque le tengo un horror descomunal a las alturas y me da paranoia cada vez que subo la escalera porque creo que esta medio floja. Una vez arriba, extendí la cobija y me recosté a mirar el cielo estrellado y la luna (aunque es mejor cuando esta llena). Me calé los audífonos para escuchar puros instrumentales mientras me imaginaba a mi misma en una cascada; una fantasía de esas en las que te gustaría sobrepasar lo ordinario y hacer algo que solo pasa en los libros o películas… al rato mi mente se encontraba en medio de esas brillantes estrellas y una gran paz invadía mi mente…

Al despertar de ese rollo, mi vecino de al lado estaba de fisgón viendo que hacia yo sola en el tejado y sentí que me quería morir de la vergüenza pero él me dijo que ya sabia lo relajante que era mirar el cielo y luego hizo como si yo no estuviera ahí. Rápidamente me baje y tome una ducha, después de todo, el techo esta lleno de polvo. Yo me he quedado calladita y nadie más que mis lectores saben la historia de la lunática en el tejado.