viernes, 30 de abril de 2010

Cuando Eres Niño...



Hoy en la mañana mi mamá preparó de desayunar huevos fritos que tenian por encima una carita feliz dibujada con ketchup. Yo enarqué una ceja porque a mí no me gustan los huevos estrellados, así que cuando le pregunté qué bicho le había picado, me contestó:

"Este era tu desayuno favorito cuando eras chica. ¿no lo quieres?"

Changos, eso me llegó demasiado al corazón y me comí el huevo casi llorando a pesar de que me moría del asco. Después de eso, me puse a escribir unas cuantas líneas que se me ocurrieron...

Cuando eres niño... te olvidas de lo que es la crisis económica.
Cuando eres niño... Juegas tranquilamente a la "casita" sin temor a que vayas a arruinar tu vida.
Cuando eres niño... les sacas la lengua a tus papás cuando ellos te prohiben salir mientras está lloviendo.
Cuando eres niño... aceptas como amigo a cualquier persona sin importar su condición, apariencia o estatus socioeconómico.
Cuando eres niño... estás más que convencido de que cualquier enfermedad se cura con un besito.
Cuando eres niño... piensas que los adultos no comprenden nada de lo que en verdad ocurre a su alrededor.
Cuando eres niño... Consideras que tu mascota o tu amigo imaginario es alguien de suma confianza que jamás te va a dar la espalda.
Cuando eres niño... sueñas, juegas y vives al máximo sin importar qué tan gris se vea el cielo porque tienes la certeza de que algún día saldrá el sol.


¡¡FELIZ DÍA DEL NIÑO Y DE LA NIÑA!!

Dedicado a mis niños preciosos que tanto quiero y admiro e iluminan mi día con sus sonrisas. ¡Los quiero, mis amores!

martes, 27 de abril de 2010

La Dieta de la Lunática

Yo siempre he sido de buen comer, y rara vez he dejado de comer; cuando esto ocurre, es por trabajo o enfermedad. Otra cosa son las dietas. Sólo una vez me puse a dieta para adelgazar y eso fue porque era OBLIGATORIO; nunca me han gustado esos régimenes tan estrictos que prometen dejarte flaca como palito.

Sin embargo, como este mes he estado medio deprimida, con los nervios a flor de piel por los problemas cotidianos y psicológicos, últimamente me ha dado por comer compulsivamente. Hace dos años y medio que no tenia ese problema, y sin embargo, ¡ha vuelto! ¡Renació como la mala hierba que siempre fue!

Como mamá está que muele, y muele. muele con lo poco orgullosa que está de mí y el hecho de que no soy santa de su devoción como mi hermano Victor; mis lágrimas, mi bloqueo de escritora y mis ataques de ansiedad han volteado mi vida patas pa' arriba. Ese estrés ya no es lo bastante tolerable para poderlo descargar con mis escritos, así que quien paga las consecuencias (aparte de la libertina de Fanny) es el pobre refigerador.

No hay día (u hora) en que saque uno de los tantos postres que tengo en la nevera y le dé matarile en menos de cinco minutos, además de que en la comida me como todo con mucha prisa mientras mamá me observa escandalizada por mi gula. En lo que va del mes, ya he subido cinco kilos y ahora que mis jeans preferidos me han quedado bastante ceñidos, creo que es hora de reconocer que tengo un problema.

Para empezar, he concertado citas web con una conocida que es psiquiatra que aunque se especializa en terapias de pareja, ha aceptado concederme un espacio de vez en cuando (mi amiga Luisa me hizo una broma al respecto, diciendo que mejor la consultara cuando tuviera marido :P). Como entre las ramas de la psiquiatría se encuentran los desórdenes alimenticios, supongo que me ayudará a superar esto. No obstante, tengo que reducir por lo menos dos tallas para volver a ser la misma amazona caderona y encantadora de antes (XD). Supongo que con un poco de ejercicio, menos azúcar y aumento de los vegetales bastarán por el momento para conseguir mi objetivo. ¡Seeee!

domingo, 18 de abril de 2010

Living For Dummies

Desde que empecé a hacer viajes a Estados Unidos para visitar a mi hermana Ruth, también comenzó mi afición por los libros For Dummies. Seguro que a ustedes les sonará el nombrecito, y para los que no, aquí va una breve explicación:

For Dummies ("Para Tontos") es una serie de guías de aprendizaje creadas por Dan Gookin que son relativamente sencillas para que los nuevos lectores entiendan mejor sin necesidad de usar palabras complicadas; y abarcan los más diversos temas que se puedan imaginar (por ahí me tocó ver uno que se llamaba Juegos Sexuales para Tontos, WTF?).

La caricatura que sale en todos los libros es conocido como el "Hombre Dummie" y el logotipo parece escritura de niño de primaria, pero ya saben que es para dar a entender su contenido simple. A pesar de ello, son bastante populares alrededor del mundo, incluso en la película de La Novia de Chucky, Tiffanny aparece leyendo un libro de Voodoo for Dummies.

Entre mi modesta colección de estos libros tengo Nombres de Bebé para Tontos, Manga para Tontos, Hackeo para Tontos (aún no acabo de memorizarme este), Control de la Ira para Tontos, Extorsión para Tontos (lol), Whisky y Cocteles para Tontos, etc... Pero conozco a alguien que tiene una edición titulada Dominación Mundial para Tontos, ¡qué clase de frikeada es ésa!

Si encuentran uno de estos libros por ahí, no pierdan la oportunidad de verlos, son útiles y les hará pasar el rato con algún hobby interesante. ¡Existen más de 1,700 ediciones diferentes!

viernes, 9 de abril de 2010

¡Reciclando Regalos!

Cuando se acerca una fecha especial (llámese cumpleaños, Navidad, aniversario, etc...) muchos se quiebran el coco pensando en el regalo perfecto para aquella persona especial; pero algunos caen en un acto bajo, y por demás, ridículo: dar obsequios reciclados.
¿Cómo va eso? Bueno, la mayoría siempre obtiene un regalo que no deseamos, uno al que no le prestamos mucha atención o que de plano se va a un rincón de nuestro clóset sin ser utilizado. El pobre objeto permanece en una especie de vida suspendida hasta que sale nuevamente de su rincón oscuro, pero no para que le den un uso digno, sino para cambiar de dueño.

¿Quienes de ustedes han dado algún regalo "no deseado" que originalmente era suyo? ¡No se hagan los locos! Tanto ustedes como yo sabemos que se han visto tentados hacia este acto, inclusive yo misma he sido hechizada hace mucho, mucho tiempo. Aquello me hizo tomar la determinación de que jamas volvería a comprometerme a regalar algo usado, si no tenía algún regalo que dar, simplemente lo quedaría debiendo. Así de sencillo.

En cambio, yo he visto que hay torpes que de plano dan algo usado ¡y siempre hay pistas que los evidencian!

Recuerdo que hace dos años, un amigo me regaló una caja de chocolates finos, pero cuando me tocó abrirlo, noté que le faltaban tres y unos estaban medio-mordidos. En vez de sulfurarme, en su cumpleaños le devolví su regalito justo cuando los dulces ya habían caducado. En otra ocasión, mi prima Sofía me regaló una blusa realmente linda que de inmediato estrené... aunque lo hice justo cuando me tocó ir a cenar a casa de sus papás. Ellos se me quedaron viendo muy serios y yo pensaba que había metido la pata con algo, pero no me di cuenta de ello hasta que entró su hermana Ale y me miró como si yo fuera una demente:

"¡Esa es mi blusa!" me gritó, y cuando yo voltée a ver a Sofía, todo mundo también lo hizo.

Desde entonces, yo de inmediato abro los regalos que me dan y los reviso para ver si no son usados, porque en serio que es horrible tener ese tipo de incidentes. Lo más ridículo del caso es que hay unos que se van a los extremos y también reciclan el papel de regalo. ¡Simplemente patético!