martes, 23 de agosto de 2011

Sociedad de la MVA: Mujeres Vengativas y Anónimas



La venganza es un saludable impulso natural, un arte perdido que necesita ser dominado por toda mujer moderna, una forma de traer las escalas de la justicia de vuelta a su balance ideal. Es mucho más sano que tarrascarse un pastel entero de chocolate y mucho más económico que platicar con un terapeuta que a lo mejor te tilda a loca.

Elaborar un creativo acto de venganza puede ser el primer paso a la recuperación. A veces no es fácil, pero vale la pena cuando te sale bien.

Alguien que yo conozco y cuyo nombre no diré en beneficio de su plan, se desquitó de un ex suyo, repartiendo su número telefónico acompañados de un mensaje sugerente mediante volantitos por media ciudad, billetes, cupones, y no sé qué tanto. Menuda venganza tan sublime ya que nunca falta quién necesite un rato "caliente" XD

Hasta ahora no he hecho la gran cosa aparte de frotar un cepillo de dientes en el escusado, estornudar en las almohadas de otros, escupir en las bebidas ajenas, poner polvos pica-pica en el papel de baño, enjaretarle a alguien la cuenta de un restaurant, dejarle una popó a quien ose estacionarse justo fuera de mi casa (robándome mi área en el proceso), entre otras cosas aún más graves pero que me abstendré de mencionar.

LAS REGLAS DE UNA MUJER VENGATIVA

1. Enfurécete… y luego desquítate. Es justicia pura y simple.
2. La venganza es saludable. No escuches a esos payasos que hablan mal de ti. Les estás enseñando a todos a comportarse mejor. Al mismo tiempo, estás expulsando de tu sistema esos sentimientos venenosos que se juntaron por una u otra razón. ¿Así o más sano?
3. Recuerda, el Karma es algo bueno. Asegúrate de que todos y todas obtengan el suyo. Estás ayudando a traer el balance a la justicia y a restaurar el orden en el universo.
4. La venganza es una excelente auto-terapia. Es más barato que un terapeuta profesional y mucho más saludable que engullir una caja de rosquillas.
5. El castigo siempre debería ajustarse al crimen. En otras palabras, no te vayas a los extremos por algo trivial.
6. Siempre dale a tu objetivo donde más le duele. Directo a la yugular.
7. Haz que florezca tu creatividad. No sigas clichés como rayar la pintura de los coches o arrojar huevos. Joder. Sé original. Disfrútalo. Dale a tu blanco una experiencia que jamás olvidarán.
8. No infrinjas la ley.
9. Si tienes que hacer algo de lo que no estás orgulloso, asegúrate de cubrir bien tus huellas.
10. Diviértete. Si con ello acabas riéndote del pendejo que se metió contigo. Haces bien en salirte con la tuya.
11. Una vez que lleves a cabo tu venganza, sigue adelante. Se acabó. Supéralo.

Bien me dijo una compatriota bloggera hace ya algunos años "Cuídate de la rabia de una mujer" Jajajaja

domingo, 21 de agosto de 2011

Dicen Que Tengo un "Pan" en el Horno...

Esta mañana, Gaby, mi colega del trabajo, me mandó un SMS que decía:

"Ya vi tu último tweet. ¡Felicidades!"

Le contesté que porqué me felicitaba si ayer no había hecho nada espectacular. Inmediatamente me responde:

"Te caíste por que tu bebé ya te está jugando travesuras, ¡no te hagas!"

Luego de leer eso, hice un soberano gesto de WTF? y le expliqué "de forma tranquila" que yo no estaba embarazada, y que mi casi desmayo fue porque no había comido bien y sufrí una descompensación alimenticia. Siempre que tardo para comer me ocurre eso, pero demoré veinte minutos para convencerla. Lo mismo me ocurre en el trabajo a cada rato.

A menudo me oyen toser, sofocarme y medio marearme durante el trabajo. En vez de suponer que se debe al humo de los cigarrillos que se fuman casi en mi cara, de inmediato se imaginan otra cosa. El hecho de que tome ácido fólico diariamente desde hace algunos meses no ayuda en lo absoluto =_=U

"Se me hace que la Evelyn ya está embarazada..." las oigo murmurar.
"Yo digo que es de Lencho"
"Nah, seguro que es de Eric"

Una de dos: o las ignoro y sigo con lo mío, o les echo agua encima para que apaguen sus cigarros. Ya se imaginarán por cual opción me voy...

A veces les digo que sería bueno que ellos tuvieran razón porque muero por ser mamá, pero es bastante molesto tener que estar corrigiéndoles a todos sus chismes sin sentido. Esto no es una opción, en verdad debo hacerlo y asegurarme de que les quede bien claro. Una información mal brindada se convierte en chisme venenoso, lo cual puede costarte la paz en el trabajo, y créanme que ni de chiste pienso repetir mi tormento de la escuela ahora que ya soy una adulta. Así que repito: NO-ESTOY-EMBARAZADA. Cuando ese gran evento se lleve a cabo, no tardaré ni un segundo en divulgarlo ya sea con tweets, mensajes SMS, carteles en el barandal de mi casa, camisetas con texto, señales de humo o lo que sea.

Si me entendieron, qué bueno... si no, váyanse a chupar limón...

domingo, 10 de julio de 2011

Rosas, Organza y Una Soltera de Adorno

Ayer fui a la boda de un pariente lejano, y por enésima vez recordé porqué odiaba tanto ir a las bodas: Porque van puras parejas.

No hay situación más tediosa e incómoda que caer en una fiesta elegante con la esperanza de bailar toda la noche con algún galán, y que nada más llevar un minuto
ahí te des cuenta de que estás sirviendo de adorno en comparación a las tantas parejas de tórtolos que te rodean. Muchas se te quedan viendo con lástima innecesaria y te sueltan comentarios mal disimulados para presionarte a que la próxima vez lleves aunque sea a un amigo feo.

Cuando la invitación me llegó hace dos semanas, imaginaba que al menos UN SOLO sujeto de índole desconocida se me acercara para compartir una pieza de baile. Incluso me esmeré mucho en mi aspecto y en hacer una sonrisa auténtica. Claro, estuve así durante una hora hasta que comenzaron los valses y los labios se me entumieron. Me escapaba a cada rato al jardín porque no aguantaba estar sentada sin que nadie me dirigiera la palabra o las miradas piadosas.

A lo largo de la velada, hubo varios momentos en los que quise echarme a llorar o sacar una metralleta. El primero fue cuando después de intentar atrapar el ramo, una tipa dijo: “No sé ni para qué se forma si esto no se hizo para ella”. No sé porqué me afectó si no tengo prisa por casarme… aunque no dije nada acerca de salir con alguien. Creo que me vi muy desesperada cuando le pelée el bouquet a otras dos chavas.

El segundo, fue cuando comenzaron a bailar los que atraparon el ramo y la liga. Un cuñado de mi hermano se acercó a mi mesa y trató de hacerse el gracioso conmigo a propósito del tema:

“¿Ya ves por no atrapar el ramo? Esa pudiste haber sido tú”
“Sí, pero ya ni modo, no se pudo ser”
dije, haciendo una falsa sonrisa. En realidad, pensaba en la forma de sacarle los ojos y hacer que todo pareciera un accidente. Mugre guasón de mierda.

La fiesta estuvo preciosa, sí, y me carcajee mucho cuando le hicimos el muertito a Franco. Pero no puedo olvidar las cinco horas que me tuve que fletar sentada en la mesa pensando en las tribulaciones típicas de una joven soltera de mi edad. De vez en cuando emulaba una sonrisita pero me hacía sentir tan falsa que me hundía más. Inclusive tomé tequila sin muchas ganas, y para que eso ocurra, debo de estar bien fregada. Hubo cinco minutos en los que bailé junto a un montón de adolescentes desconocidas, pero lo hice tan mal que hasta yo hice cara de WTF?

Al final, mientras guardábamos todo, Franco pasó junto a mí con una caja llena de botellas de tequila sobrantes que llamó poderosamente mi atención.

“Oye, regálame una botella, para la tristeza” comenté. Él sólo se volteó y se rió. Pensó que lo decía a broma, pero yo iba en serio.

Traté de pensar en los breves momentos de diversión mientras volvíamos a casa y escuchaba mi repertorio de canciones. Llegué a casa muy abatida, pero me consoló el hecho de pensar que a lo mejor ser soltera no era tan malo, quién sabe, el destino es caprichoso…

viernes, 24 de junio de 2011

Neurótica Torpeza

Me gusta dejar claro ante todos que soy una persona inteligente pero igual no se nota a simple vista considerando lo propensa que soy a los accidentes o descuidos. Un caso memorable fue cuando me corté un dedo tratando de abrir un envase de yogurt o cuando me resbalé y caí abierta de piernas mientras trapeaba el piso de la cocina. Mas sin embargo, estuve nuevamente de pie un minuto más tarde por miedo a que alguien me viera, ¿a quién demonios se le ocurre hacer eso aparte de mí?

Hay veces en que permanezco semanas sin hacerme una sola herida, pero eso de lastimarme, tropezarme, caerme o golpearme con algo se ha vuelto tan cotidiano que ya por fin admito mi torpeza y trato de lidiar con ello. De hecho, mi mamá se frikea siempre que resulto lastimada y me marea que a cada rato me esté recordando este defecto:

“Ten cuidado con los postes, acuérdate que tienes dos ojos”
“Fíjate por donde caminas y quién viene por delante. No vayas a chocar con algún matón”
“Mastica bien y no bebas tan de prisa porque te puedes ahogar”


Eso último hizo que recordara la vez en que el ex presidente George W. Bush se atragantó con un pretzel, y me carcajeé tan duro al saberlo que me caí de la silla luego de toser fenomenalmente debido al refresco. Hubo una ocasión durante una comida familiar en que mientras tomaba la bebida, me dio un ataque de tos y acabé escupiéndolo todo en la cara de mi cuñada. Fue la mayor vergüenza que pasé con ella, y tardé semanas en atreverme a mirarla de nuevo a los ojos.

Últimamente tengo un bonito repertorio de heridas en mis brazos: las cortadas que me hice con un cristal roto debido a que rompí una ventana cuando la cerré de golpe, los rasguños que me provocó un gato del vecino que me atacó por sorpresa, las quemaduras que me hice el Día de las Madres mientras hacía una tortilla española para el desayuno de mi mamá, otra quemadura de plancha para el cabello porque pisé el cable y me achicharró el pulgar, un par de cortadas con un plato roto que casi me hacen desmayarme por el montón de sangre que derramé, etc…

He llegado a la conclusión de que por mi propio bienestar debo alejarme de la maquinaria pesada y abstenerme de aprender a manejar porque me temo que un día de estos me voy a romper una pata (aunque de hecho me he fracturado un dedo jugando futbol) o acabe decapitada de la forma más absurda. Menudo defectillo con el que nací ¡y que se vuelve peor con la edad! ja ja ja.

viernes, 3 de junio de 2011

Hablemos de Sexo

Uno de los temas calientes que rondan por mi trabajo es el de nuestras vidas sexuales. A mí me fastidia que salga cada mocoso mamón presumiendo de ser un terminator en la cama o peor, que se me arrime con intenciones de tener un acostón nada más porque me ven la cara de soltera seria y solitaria que me cargo, y por ende, piensan que estoy urgida). El caso es que de una forma u otra, todos hacen mención del tema.

"Yo no sé cómo hacerle para venirme" me comentó ayer un tipo re harto feo. De inmediato le hago cara de fuchi para que me deje en paz.
"¿Y por qué me lo dices a mí si yo soy mujer?"
"Necesito que me digas qué tengo que hacer"
"Cónocete a ti mismo para que sepas lo que te gusta, y ya cállate que no quiero hablar de esas cosas"


A las mujeres nos encanta decir que somos unas golosas y esas vulgaridades, además de presumir el hecho de que nuestros embarazos inesperados fueron por una apasionada noche de amor y no el resultado de una metida de pata por la peda del sábado. A mí no me engañan, las que no bajo de tontas es porque de verdad son tontas.

Trato de ser discreta con respecto a eso, pero siempre que me empiezan a fastidiar a propósito del tema, uso un tono lleno de cinismo para dejar claro que no soy tan recatadita como me ven, y que para mí el sexo es algo que no me tomo a la ligera.

"A ti te urge una buena cogida" me dijo María, durante el almuerzo. Así como lo leen. "Ya para que sepas lo que es bueno"
"Yo sé lo que es bueno, que no lo haga diario y con cualquier fulano como tú es otra cosa"
"Ay no es cierto, seguro que ni siquiera sabes lo que es dar una mamada"
"¿Qué tengo en la frente un letrero que dice 'virgen' o qué?"
"¿Y hace cuanto que no lo has hecho?"
me pregunta Wendy.
"A ver... ya voy para cuatro años. Prácticamente soy virgen de nuevo ja ja ja"
"No manches, ya tienes telarañas ahí abajo"
se rió.

Prefiero mantener un perfil equilibrado entre chica decente y chica mala (mi nick de Firey Girl no me ayuda para nada XD). Me gusta llevar una vida tranquila pero con momentos en donde me destapo tanto que ni yo misma me reconozco. Si voy a tener sexo, va a ser cuando yo quiera y con quien quiera, no cuando aparezca el primer prostipirugolfo que me lo ofrezca. Así que, mis repudiados colegas, ¡les presto dinero para una prostituta pero ya no insistan!