martes, 6 de julio de 2010

Dilemas de un Fiestón 1a parte

Este domingo será mi cumpleaños 21, así que con el pretexto de que ya estoy trabajando y toda la cosa decidí hacer una fiesta con invitados muy selectos aparte de mi familia cercana (llámese Miguel, Cindy, Lupe, el meco de Julio y su hermano Lorenzo). El problema es que no creo que me paguen más de 1000 pesos esta semana y habrá que organizar todo de manera inteligente para conseguir comida y bebida de buena calidad a un precio módico.

Para eso le pedí consejo a mi hermano Victor y él me respondió maravillosamente. Tengo en mente hacer tacos de disco, ensalada pico de gallo, nopales con crema y el consabido pastel de chocolate. Para tomar planeo comprar cervezas y tequila (no me gusta la cerveza) además de los refrescos, pero ahí si es un drama total porque me pone de nervios el sólo pensar que alguien se emborrache, sobretodo Miguel que no aguanta ni dos caballos de tequila. Lupe me recomendó que lo pusiera bien pedo para que luego lo pudiera "avasallar con mis encantos" pero me niego a hacerle algo así :P

Ayer por la tarde noté que Miguel y Lupe se agarraron platicando y se reían mientras me observaban disimuladamente. A la distancia les hice señas de que yo los estaba viendo, y me atreví a interrogarla a ella por la noche.

"Me preguntó por tu cumpleaños"
"¿Y qué le dijiste?"
"Que estabas muy ansiosa. Él me dijo 'Le pienso regalar una caguama, y si no, le voy a dar su abrazo porque yo sé que con eso se conforma mi gordis' ja ja ja"
"Ay no inventes, ¿de veras me dijo así?"
pregunté toda roja y emocionada por dentro. "No te creo nada"
"¡De veras! Pero no le puedes preguntar para comprobarlo porque si no va a decir que yo te dije y después ya no me va a querer contar nada"
"Nah pues así qué chiste. Entonces no te creo nada porque no me imagino a Miguel llamándome tan cariñosamente"
"Te juro que digo la verdad, y si no te regala la caguama, me dejas de hablar".


Ahora Miguel se agarró pregunte y pregunte por los detalles de la fiesta, aunque creo que se decepcionó un poco por lo de la comida (o simplemente no es muy expresivo). Yo le advertí de una vez que el menú estaba sujeto a cambios porque tiendo a cambiar de opinión a cada rato y también que si se le ocurría dejarme plantada, no se lo perdonaría.

No obstante, lo que más me agobia de todo esto es imaginar lo que ocurrirá cuando Miguel y Cindy se encuentren cara a cara. A él le gustó mi mejor amiga nada más ver la foto que tengo de ella en mi celular, y eso sí que golpeó gacho mi corazón. Es inevitable porque no puedo sacarlos de mi lista de invitados, y tengo la esperanza de que a Cindy no le guste Miguel (ella es más... delicadita) o que le parezca feo. Si por una cruel broma del destino se atraen mutuamente, no me quedará de otra mas que saber retirarme con dignidad...

¡¿Ahora ven porqué me siento tan agobiada con mi cumple?! Cielo Santo, ¡qué drama!

2 comentarios:

PAZ! dijo...

¿y si cancelas la fiesta y le dices a Miguel que como regalo te invite al cine o a cenar? (o renten una pelicula y que te compre la caguama) ;)

Saludos!

Edgar Ríos dijo...

Las cuestiones simples son las más efectivas...

apoyo a PAZ!

Aunque también puedes organizar la fiesta bajo el ya tan conocido adjetivo "De Traje" y así ahorrarte una lana en las bebidas e invertirla en la calidad de las chuletas.