viernes, 16 de diciembre de 2011

10 Cosas Divertidas Acerca de la Navidad

Ahora que vienen los festejos navideños, mi hermana Vero está en Grinch mode, y como buena hermanita que soy, le sigo la corriente de vez en cuando, burlándonos de los festejos decembrinos. Sin embargo, en el fondo sigo esperando que se le pase lo pérfida, al menos por un par de horas.

Mientras tanto, le he enviado por mail esta lista para animarla un poco. ¿La habré hecho bien?

1.- Los villancicos con letras misteriosas y sin sentido… ¿“una perdiz picando peras del peral”? –Los Doce Días de Navidad
2.- Fingir que los peores regalos son lo que siempre has querido.
3.- … regalos tan malos como un salvapantallas de ”Santo Clós”
4.- Eso de que los Tres Reyes Magos le llevaran al Niño Dios, Oro (sabia decisión), Frankincienso (¿Qué?) y mirra (¿Por qué?)
5.- Las caras que ponen los Grinch y los Scrooge cuando les cantas villancicos, les regalas suéteres hechos a mano o tarjetitas navideñas y les preguntas si quieren más pavo y otro vasito de ponche.
6.- Que los niños le pregunten a sus papás porqué Santa Claus no le llevó regalos a Jesús cuando nació (mi sobrino David dijo: "¿Jesús se portó mal?")
7.- Que al día siguiente, estés crudo, cansado e indigesto y tengas que recibir a todos tus parientes para el recalentado.
8.- Que los gringos y uno que otro mexicano sustituyan el simbólico “Christ” por una “X”, dando por resultado un “Merry Xmas”
9.- Que los bebés nacidos en Navidad siempre reciban regalos combinados y mezclen su cumpleaños con este festejo.
10.- Que la peor mentira del siglo haya surgido en torno a la Navidad: ¡Santa Claus existe!



P.D.- ¿A poco no me quedaron chulos los cambios que le hice al blog?

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Jetones en la Oficina

¿No les ha pasado que en plena vía o evento público les pilla una flojera tremenda? Lo más típico es abrir la boca como león, rumiar un poco y estirarse más que El Señor Fantástico. Otros, simplemente se quedan jetones donde sea, especialmente los universitarios, los weyes que trabajan horas extras y los nerdos que pasaron la semana sin dormir en un intento de romper su propio récord jugando videojuegos (olvídense de los narcolépsicos).

Es gracioso ver en el metro o en el autobús a gente que se recarga en el hombro de otros para echarse un sueñecito. Casi siempre la otra persona mueve el hombro para aventar al huevón hacia el otro lado o pone cara de “Que no me babee, que no me babee…”

Creo que todo mundo sintió sueño alguna vez en la oficina o en la escuela, sí, ése que nos hace perder el conocimiento por algunos segundos (o minutos), y hace que olvides dónde estás. Recuerdo que durante mis clases de contabilidad en la prepa, (cuando mis neuronas no estaban sobrecalentadas) me caía polvo de hada en los ojos y me quedaba dormida sobre mi mano, fingiendo leer. La maestra ni cuenta se daba porque creía que yo profundizaba en mis pensamientos, y mi única preocupación era no dejar caer mi cabeza o me podrían pescar. Afortunadamente, jamás me ocurrió y pagaba el pato en los exámenes.

En todas las oficinas, y me refiero a TODAS, no falta quien caiga en los brazos de Morfeo pero si aprecian su trabajo buscarán la forma de que nadie se dé cuenta que estuvieron media hora tomando la siesta. Algunos se esconden bajo el escritorio (no es recomendable, la verdad), otros se tapan la cara tras una carpeta, unos más se largan a sacar montones de copias sólo para poder recargarse en la copiadora y a veces hay unos que se la rifan con los escondites. Por ejemplo, cuando trabajaba en la oficina de tránsito, me tocó ver a uno de mis colegas hecho bolita en el armario de los trapeadores y simplemente me morí de la risa pero sin delatarlo.

Claro que, advierto que dormirse en plena hora pico puede tener consecuencias severas, y eso lo aprendió esta señora por la mala je je je

domingo, 20 de noviembre de 2011

Disfrutando La Soltería

Cuando se pasa de la veintena y se continúa sin mantener alguna relación, normalmente una piensa si hay algo malo con nosotras. Esto puede ser algo subliminal porque aún en el siglo XX1, la identidad de muchas mujeres parece girar alrededor del matrimonio y la familia. Existe la presión social y familiar para casarse pronto. A menudo no falta quien me pregunte “¿Y el novio pa’ cuando?”a lo que contesto con un simple “Cuando yo quiera”. Y aunado a esto, viene mi mamá a meter su cuchara “Nomás no te nos vayas a quedar soltera, porque si no…” . Pienso que aún viven en el año del caldo y que esa elección va por mi cuenta. Si no me he casado es porque preferiría hacerlo con un buen hombre y no con el primer fulano que se me atraviese o me haga el chiste (¿Me estás oyendo, Fanny?).

No obstante, hace poco comencé a ver las ventajas de continuar siendo soltera, y mi prioridad es enfocarme en mi propia identidad. Como estoy mental y psicológicamente descarriada, se ve que eso me tomará un buen de tiempo. Aquí tengo 9 buenas razones por la cual una debería bendecir su soltería.

1.- Tu Tiempo es Sólo Tuyo.
¿Alguna vez has intentado irte de reven con tus amigas casadas, y en especial las que tienen hijos? Entre los pañales, la escuela y otro tipo de prácticas infantiles, las madres también necesitan ajustar el tiempo que pasan con sus esposos. Algo tan simple como reunirse para tomar algo equivale a una misión imposible (lo dice la voz de la experiencia). Por eso cuando estás soltera, no tienes estas preocupaciones, y si no te gusta estar sola, igual puedes hacer amistades de una noche.

2.- Tu Dinero te Pertenece Sólo a Ti
A menos que sigas viviendo con tus padres, una vez que tienes tu propia familia, la forma en que gastas tu dinero deja de enfocarse en ti. En cambio cuando no estás casada, tus gastos no afectan a nadie más , así que puedes gastarlo de la manera más frívola posible y ordenar el plato más caro del menú o comprarte ese vestido Chanel que llevas ambicionando por meses.

3.- Te Conoces Mejor a Ti Misma.
Muchas mujeres se definen a sí mismas por el rol que ocupan en sus familias. Sin embargo, cuando estás soletera tienes más oportunidad de descubrir quién realmente eres. ¿Qué es lo que te gusta y que es lo que no? ¿Cómo vives tu vida? ¿Cuál es tu propio código moral? ¿Cuáles son tus metas, sueños y aspiraciones? Vivir soltera te da la libertad necesaria para descubrirte a ti misma, lo que en turno te ayudará a decidir lo que buscas en un compañero. También es una época genial para ganar autoconfianza porque al estar solas tenemos que valernos por nosotras mismas y aprendemos a no depender mucho de nadie.

4.- Aprendes a Conocer a tus Amigos
Varias chicas concuerdan en que las amistades que hicieron de solteras son las más cercanas que tendrán en su vida. Planea actividades especiales con tus compatriotas solteras, ya que así formarán un lazo aún más fuerte. Quizás hasta podrían formar su propia hermandad para apoyarse en casos de necesidad.

5.- Conoces Más a Tu Familia
Si sigues el “tradicional” camino del matrimonio apenas alcances la adultez, tu nueva familia se vuelve tu prioridad en la vida. Esto puede dificultarte el que conozcas bien a tus padres, hermanos y otros parientes, ya que tienes otras cosas en las cuales enfocarte. Debes saber que la gente cambia con el tiempo (ya sea poco o mucho) y si no eres consciente de ello, te irás excluyendo de todos. Mientras no estés casada es bueno que invites a tus padres a cenar o pases la tarde con el fastidioso de tu hermano. Te sorprenderá ver lo gratificante que es la relación entre adultos.

6.- Tienes Libertad Laboral
Una mujer soltera tiene la virtud de poder dedicarse exclusivamente a su carrera. Su tu trabajo es importante para ti, esta es tu oportunidad de desarrollar tu carrera. Puedes tomar decisiones que serían difíciles con una familia que mantener, como moverse por el país o cambiar de profesión. Es una etapa ideal para que encuentres el trabajo que mejor te acomode, ya que tus decisiones laborales sólo te afectarán a ti.

7.- Puedes Viajar Cuando te Plazca
Si, me refiero a esas escapaditas de fin de semana a la playa, o hasta irse de mochilazo a una tierra desconocida. Cuando se viaja de forma individual, se hacen menos gastos y disfrutas de todo sin tener que preocuparte por lo que sienta el prójimo y hacer el itinerario espontáneamente, además de que no pasa nada si flirteas con algún cuero nacional o importado. Sólo te diviertes y punto.

8.- Decides lo que Quieres en una Pareja
Mientras eres soltera, se te da la oportunidad de pensar lo que verdaderamente quieres en tu compañero de toda la vida. Claro que si te da por crear una lista demasiado detallada, de una vez te digo que eso es hacerse demasiadas ilusiones porque es muy probable que no encuentres un hombre que cumpla con todos los requisitos que pongas en dicha lista. Hablo del hecho de que te decidas por algunos rasgos importantes, intereses o modos de vivir que signifiquen mucho para ti, porque perderás tu tiempo si tratas de cambiar a un hombre. Tomando este paso, evitarás caer en relaciones que están destinadas a fracasar así como a encontrar al hombre (o mujer) de tus sueños.

9.- Haces de tu Vida lo que Quieras
La más importante de todas las razones para continuar soltera una buena temporada. Esta es tu oportunidad perfecta para cimentar tu vida y perseguir tus ambiciones. No debemos conformarnos sólo con lo segundo mejor, y nadie más depende de las decisiones que tomes. Aún si tu meta final es la de casarte y sentar cabeza, tal vez quieras poner primero en orden tu vida. Por eso, aprovecha tu soltería para crear una vida que tú solita disfrutes. No te arrepentirás.

¡Así que, compatriotas, a disfrutar la libertad porque dura muy poco!

lunes, 31 de octubre de 2011

La Casa de los Sustos

Cuando era niña yo solía ser de las típicas niñitas que salían a la calle con una runfla de mocosos para pedir dulces a las casas. Pero para hacerlo me tenía que escapar de mi casa porque eso no es bien visto en mi religión. Recuerdo que a los 10 años nos acercamos a una casa abandonada que tiene fama de estar embrujada porque a cada rato cambiaba de dueño, y ya tiene varios años que nadie la habita ya que supuestamente ahí espantan.

No pudimos meternos por la puerta de enfrente porque tenían cerrado con un candado, pero mis incautos amiguitos y yo vimos por la ventana que algo se movía, y nos espantamos. Ahora que me pongo a pensar, parecía una especie de telaraña arrastrándose o algo por el estilo. Uno de los chavos mayores nos retó a que pasáramos la noche ahí, y hasta nos consiguió una cámara de video (de las viejitas) para probar que estuvimos presentes, pero nosotros no quisimos. Al parecer el muy pendejo sí lo intentó, y desde entonces no fue el mismo. La cámara se le perdió y los papás lo encontraron dos días después con la cara rasguñada, la camisa sucia, estaba deshidratado y con la mirada desencajada.

Como ni lo conocía bien, no supe qué pasó después hasta que por pura curiosidad saqué el tema en una de las pocas veces que me junto con mis amigos de la infancia. Me dijeron que hace tres años el chico se había muerto en medio de la locura y las drogas, así de simple. No es algo de lo que nos gusta hablar y que nuestros papás tampoco sacan al aire de manera casual.



A veces paso por esa casa, y me pregunto qué es lo que ese muchacho habrá visto para salir tan trastornado, y si es verdad que hay un espíritu encerrado. Soy una creyente de lo sobrenatural porque ya he tenido mis experiencias con fantasmas (o eso creo yo), pero esa casa por fuera se ve de lo más normal aunque cuando te arrimas tiene un ambiente que sí da miedito. Si me toca salir de noche, paso hasta el otro extremo de la calle porque siento escalofrío si de pura chiripa me acerco al inmueble. No hay forma de que pueda comprobarles si está encantada o si todo es un cuento de nuestra colonia.

Esta noche, probablemente llevaré a mi sobrina Carla a pedir dulces y a lo mejor en una de esas se me ocurrirá llevarla a que conozca la leyenda. Tal vez ahora sí nos toque ver algo convincente…

FELIZ JALADOWEEN A TODOS

lunes, 17 de octubre de 2011

Una Noche en la Ópera

El miércoles pasado, mi vecino Dan vino a mi casa para invitarme a una de sus presentaciones en el Teatro de la Ciudad. Yo me emocioné y le dije que iba a ir, pero en realidad no estaba segura de nada. Como iba a ser al día siguiente y no tenía un quinto en mi bolsillo, corrí a pedirle a todo el mundo que me prestara dinero para la entrada. Gracias a Dios mi cuñado me hizo el paro. Pero el jueves anduve de histérica buscando en todos los clósets algo qué ponerme porque no conozco mucho de vestimenta semi-formal, voltée la casa patas arriba y hasta sentí que iba a ser yo la que se presentaría a cantar. Tenía un miedo tremendo a hacer el ridículo y hacer quedar mal a mi vecino.

Verán, Dan es veinte años mayor que yo, pero no los aparenta, y siempre le he tenido cariño. No sabía que él era uno de los tenores del Coro de la Ciudad hasta que un día cantó en mi graduación del Cecati. Quedé tan impresionada con su versión de "Imagine" que desde entonces me quedó un interés hacia él. Por la noche, estuve medio rara mientras acompañaba a la familia de Dan al teatro, aunque creo que nadie lo notó porque los niños sirvieron como distracción.

Afortunadamente no metí la pata, y observé con suma atención la magistral presentación de varias canciones populares pero cantadas al estilo ópera-pop. Entre ellas estuvieron: Durmiendo con la Luna (Elefante), California Dreamin' (John Phillips), Amor de Hombre (Mocedades), A Mi Manera (Paul Anka), Vivo por Ella (Gatto Panceri), entre otros. Pero yo me mantuve pendiente del número que haría Dan, y me sorprendió que él se pusiera una media máscara para interpretar "The Music of the Night" (Andrew Lloyd Webber). Los conocedores ya saben a qué me refiero, pero para los que no, esta canción pertenece al musical "El Fantasma de la Ópera", más específicamente, cuando Erik rapta a Christine e intenta seducirla con una melodía en la que le expresa su eterno amor e intenta pedirle que se olvide del resto del mundo. Lo hizo con tanto sentimiento, que el corazón se me hizo de pollo y casi me suelto llorando.





Al final, corrí junto con Rebeca (la sobrina de Dan) hasta la puerta trasera del teatro para recibirlo en cuanto saliera. Al vernos esperándolo, inmediatamente me abrazó y me preguntó si me había gustado la función. Yo me sentí tan encandilada que muy apenas pude decirle “mucho”. Iba a decirme algo pero su familia nos interrumpió y de ahi nos dedicamos a conversar un poco acerca del evento antes de partir caminos. Claro, Dan nos invitó a que repitiéramos la experiencia para estas Navidades, ya que el concierto resultó ser uno de caridad, y el próximo que se hará no va a ser la excepción.

Ahora la cosa será ingeniar un plan que me permita tener el suficiente dinero para volver a asistir, y esta vez llevar un ramo de rosas jajajaja como en las películas, que a los cantantes de ópera les llueven las flores.